
El sábado 28 de febrero de 2026 se presentó Retrogradaciones en Zaragoza, un libro que, en palabras del poeta David Mayor, «mira con sensibilidad y cuidado y revela el delicado volver hacia atrás de la memoria y los planetas, el eterno retorno de lo mismo en lo pequeño que es cada momento». El lugar elegido tenía una larga historia compartida con la autora: en la Librería Antígona (@libreriantigona), veintidós años atrás, Lara había presentado su primer libro, Óxido, publicado por Xordica.
La tarde anterior, en Editorial Milmadres (@editorial_milmadres), se celebró una nueva convocatoria de La tertulia literaria de los viernes, un encuentro que empieza a consolidarse como cita habitual en la sede del taller/editorial. En esta ocasión intervinieron la poeta Reve Llyn y el poeta y editor Julio Espinosa, acompañados por amigos como Santiago Gascón.
El sábado, la librería Antígona —para muchos, un templo zaragozano de las humanidades y la literatura independiente gracias al buen hacer de Julia y Pepe— acogió a media mañana un encuentro luminoso. Allí, la autora dialogó con Eva Cosculluela —periodista, crítica literaria y poeta— sobre la esencia de esta obra editada por La Nube de Piedra (@luisgadalid_zambucho).
Los editores de Lara, Chusé Raúl Usón (Xordica) y Fernando Sanmartín (PUZ), ambos escritores; los también escritores Aloma Rodríguez, Eva Puyó, Ismael Grasa y David Mayor; el periodista Javier Losilla; Félix (ex Portadores de sueños) y otros amigos, ya familia, acompañaron a Lara López en este encuentro.
Faltaron —por necesidades de guion, aunque enviaron abrazos y cariño— Javier Aguirre, Antón Castro, José Luis Melero, Rodolfo Notivol, Gonzalo de la Figuera y algunos despistados que también se sumaron, con su recuerdo, al abrazo general, que concluyó con un «¡Viva Félix Romeo!» muy celebrado por los asistentes.
